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Nueva insurrección le pasaría factura a la dictadura y a la Alianza Cívica

diciembre 15, 2020

En noviembre de 2021 están programadas las elecciones presidenciales en el país, en las cuales el dictador aspira a un cuarto mandato consecutivo y a un quinto durante toda su vida política.

Sin embargo el contexto político actual indica que una frágil oposición dividida y segmentada por intereses mezquinos, no tiene oportunidades de hacer frente a un sandinismo que acapara todo el poder, inclusive el del sistema electoral del país.

Las circunstancias indican que existen altas probabilidades de que ocurra una nueva insurrección en Nicaragua, liderada de nuevo por los más jóvenes y contaría con el apoyo total de un pueblo asqueado de tantas injusticias y actos de corrupción.

Esta nueva insurrección le pasaría factura a la dictadura orteguista ya que no negociaría de nuevo, por que el denominado diálogo de mayo de 2018 solo sirvió para otorgar un respiro y tiempo para organizar la represión masiva al régimen.

También el pueblo se iría en contra de la denominada Alianza Cívica, la cual esta controlada por una cúpula empresarial que todavía negocia con Daniel Ortega por debajo de la mesa y persigue intereses propios, totalmente ajenos a la voluntad del pueblo nicaragüense.

La Alianza Cívica se mantiene al margen de la unidad de la oposición en la Coalición Nacional, la cual esta conformada por un sinnúmero de organizaciones civiles que representan a diferentes partes de la sociedad nicaragüense.