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Nicaragua se encamina a ser la próxima Venezuela

septiembre 2, 2019
Nicaragua se puede convertir en la próxima Venezuela

El contexto político, económico y social de Nicaragua es complicado y el futuro es alarmante, pues todo apunta a que Nicaragua se puede convertir en la próxima Venezuela.

Con la mayor inflación del mundo, la escasez de alimentos, medicina y materia prima, y sumado la represión del régimen de Nicolás Maduro sobre los ciudadanos, hacen que la crisis en Venezuela sea la más drástica del planeta, y Nicaragua se encamina a pasos acelerados a vivir una situación muy similar.

Daniel Ortega tiene secuestrado al país, el dictador sandinista controla todos los poderes del estado, y maneja a su antojo a la Policía y al Ejercito que en su debido tiempo juraron lealtad al pueblo nicaragüense, pero al día de hoy lo reprimen, asedian y lo atacan.

La economía de Nicaragua se encuentra muy mal, y se pone peor cada día que pasa, mientras tanto la oposición representada por una débil Alianza Cívica que es manejada por el empresariado, parece seguir el juego a Ortega al no atender las demandas y propuestas de los demás sectores de la sociedad.

Mientras a nivel internacional todo apunta a la llegada de más sanciones, la mayoría de ellas provenientes de Estado Unidos, la situación no hará más que pasar factura al pueblo nicaragüense, ya que el dictador no esta dispuesto a perder y hará todo por hacer pagar todos los platos rotos a la población, tal como lo hizo al aplicar la reforma tributaria y hacer que el estado comprará el Bancorp.

La presión internacional es sumamente necesaria, pero de nada sirve si a lo interno no se hace nada por cambiar un sistema tan corrupto y deteriorado, que aunque agoniza todavía es capaz de seguir haciendo mucho daño.

Daniel Ortega aseguró en el acto del cuarenta aniversario de la revolución, que llevará a cabo reformas electorales, pero analizando su forma en mover fichas en el ajedrez político, podemos concluir que no será así, e intentará hacerse con su victoria a través del fraude.

El dictador no quiere perder el poder, él sabe que si lo pierde estará expuesto a la justicia y su gran capital, acumulado durante los últimos años, estará en una posición muy vulnerable.

Tanto la pareja presidencial como los principales líderes sandinistas harán todo lo posible por mantener los privilegios que poseen, aún eso implique que el país se vaya a la quiebra, que la población sufra la escasez y que miles tengan que abandonar Nicaragua en busca de un mejor futuro.